Morelia, Michoacán. El pleno del Congreso eliminó la autonomÃa financiera de la AuditorÃa Superior de Michoacán y dejó “sin efectos†la Unidad Programática Presupuestal del órgano técnico de fiscalización para el próximo año.
Por una mayorÃa de 23 votos, 14 en contra y una abstención, los diputados determinaron que el gasto público de la AuditorÃa Superior del Estado sea manejado por el área de finanzas del Congreso local.
A propuesta del diputado Marco Polo Aguirre, el pleno camaral acordó solicitarle a la AuditorÃa Superior de la Federación que le haga una auditorÃa financiera a la AuditorÃa Superior de Michoacán para constatar cómo ejerció el presupuesto autorizado en el año 2022.
El Congreso ejercerá 1,187 millones de pesos en el 2023, según el monto aprobado ayer mismo. Dentro de ese presupuesto se incluye el gasto de la AuditorÃa, bajo una partida etiquetada para pagar nómina y operatividad de los 415 trabajadores del ente fiscalizador.
Los morenistas negaron que la AuditorÃa Superior tenga autonomÃa financiera como dicen los opositores, y sostuvieron que la AuditorÃa es un órgano técnico dependiente del Congreso, unicamente con “autonomÃa técnica y de gestiónâ€.
En la tribuna parlamentaria, un diputado de Morena (que laboró en la gestión de Silvano Aureoles, con inhabilitación judicializada) volvió a arremeter en contra de Miguel Ãngel Aguirre Avellaneda, a quien ha dado el mote de “auditor carnalâ€, acusándolo de abusar de la autonomÃa técnica para hacer y deshacer a su antojo dentro del órgano fiscalizador, recriminándole haber dejado prescribir 3 mil expedientes de presuntas irregularidades por actuación negligente.
La diputada plurinominal Seyra Alemán Sierra (ex directora de seguimiento de auditorÃa municipal en AuditorÃa Superior del Estado, despedida en la pasada legislatura por Aguirre Abellaneda por aparente extravÃo de expedientes, lo que motivó una investigación de la FiscalÃa anticorrupción) afirmó que más de 140 empleados de la AuditorÃa Superior laboran sin tÃtulo profesional, por lo que no tienen perfil para firmar documentos institucionales.
Al hacer la réplica, VÃctor ManrÃquez, coordinador parlamentario del PRD, reviró con ironÃa: “Qué bueno que saben de la existencia de perfiles no idóneos en las tareas de fiscalización. Qué bueno que saben de familiares de diputados y de exdiputados en la AuditorÃa. Pero si es cierto lo que dicen, es importante denunciar y apegarse a procedimientos de legalidadâ€. El exedil de Uruapan sentenció que la supresión de la Unidad Programática Presupuestal viola la Constitución estatal.
Por su parte, el exlÃder parlamentario del PAN, Oscar Escobar Ledesma, quien se separó de la bancada albiazul, enfatizó que la AuditorÃa Superior del Estado es una institución de contrapeso, condenó lo que llamó atropello a su autonomÃa presupuestal, y exhortó a los diputados de la 4t y a sus aliados en el Congreso a no someter al órgano fiscalizador a revanchas personales o de grupo.
Según el artÃculo 133 de la Constitución estatal, la AuditorÃa Superior goza de autonomÃa técnica y de gestión para ejercer su presupuesto, darse organización interna y emitir resoluciones.
“Fuimos el último estado en otorgar la autonomÃa financiera a la AuditorÃa Superior en el paÃs (en 2019) y ahora seremos el primer estado en retroceder y eliminarlaâ€, deploró la diputada priista Guillermina RÃos Torres, presidenta de la comisión Inspectora, quien lamentó que los 180 auditores del órgano técnico del Congreso (con un promedio salarial de 6 mil pesos a la quincena) tengan que laborar otro año más con remuneraciones económicas congeladas.
El panista Hugo Anaya aclaró que la AuditorÃa Superior no es una Unidad Programática Presupuestal, sino una unidad administrativa independiente de un órgano técnico dependiente del Congreso. En tanto, el diputado Marco Polo Aguirre propuso también subirle el gasto a la Unidad de Evaluación y Control de la AuditorÃa Superior.
CORTINA DE HUMO
El debate sobre la autonomÃa de la AuditorÃa Superior ha sido el distractor perfecto para esconder los detalles del presupuesto legislativo y ocultar los manejos financieros del Congreso, reclamó el diputado petista Baltazar Gaona, al recriminar que las cúpulas legislativas no desglosen en qué van a gastarse casi 1,200 millones de pesos proyectados para el 2023. “Vamos a seguir otro año con la misma dinámica de aviadores, software y pagos no comprobados. La falta de transparencia también es corrupciónâ€, sentenció. “Causa mucha intriga ver qué se esconde detrás del nuevo presupuestoâ€.