La transformación tiene rostro de mujer, afirmó la secretaria de Educación, Gabriela Molina, al reconocer los avances logrados por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en materia de igualdad de género, quien mediante el fortalecimiento del marco jurÃdico y el incremento de recursos etiquetados consolidó una democracia paritaria en el paÃs. Estos esfuerzos institucionales permiten que las polÃticas públicas con perspectiva de género centren la atención en las poblaciones más vulnerables para garantizar el bienestar de las mexicanas.
La titular de la SecretarÃa de Educación del Estado (SEE) destacó que, bajo el liderazgo de la presidenta de México, asà como de la SecretarÃa de las Mujeres, a cargo de Citlalli Hernández Mora, el paÃs registró la reducción de pobreza más importante en su historia, de acuerdo con los indicadores del Objetivo de Desarrollo Sostenible 1. En este rubro, las cifras oficiales demuestran una tendencia descendente en la población femenina con ingresos inferiores a la lÃnea de pobreza, al pasar de un 50.7 por ciento en 2018 a un 36.3 por ciento al cierre de 2024.
Recordó que como legisladora y a lo largo de los años ha impulsado polÃticas de igualdad desde el ámbito legislativo y judicial, y refrendó su compromiso desde la SecretarÃa de Educación en Michoacán para que más mujeres ejerzan plenamente sus derechos y construyan un mejor futuro.
Asimismo, la funcionaria estatal resaltó que el Gobierno de Michoacán, encabezado por Alfredo RamÃrez Bedolla, alinea sus esfuerzos con la visión federal a través del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, donde la educación es el eje central para la transformación social. Esta estrategia genera condiciones de certeza para las niñas y adolescentes michoacanas, quienes hoy cuentan con mayores oportunidades para concluir su formación académica desde el nivel primaria hasta el bachillerato.
Respecto al aprovechamiento escolar, la Agenda Regional de Género revela que en 2024 las niñas superaron a los niños en los Ãndices de conclusión educativa. En secundaria, la tasa de finalización femenina alcanzó el 92.3 por ciento frente al 89.4 por ciento de los varones; en el nivel medio superior, la brecha se acentúa con un 68.4 por ciento de egreso para las alumnas en comparación con el 62.7 por ciento registrado por los hombres.