Morelia, Michoacán, 27 de febrero de 2018.- Después de los 40 años, uno de cada dos hombres podrÃa tener disfunción eréctil generalmente relacionada con un problema fÃsico, lo que quiere decir que a mayor edad puede aumentar la probabilidad de padecerla, aunque no es exclusiva de este de grupo, ya que existen casos de varones de 18 a 20 años que pueden sufrirla alguna vez, destacó el urólogo Francisco Patrón Escalante, adscrito al Hospital Regional “1° de Octubre†del ISSSTE.
Sus causas pueden ser psicológicas o fÃsicas entre las que se encuentran problemas circulatorios y hormonales, donde la diabetes se ubica como la enfermedad crónico degenerativa que puede producirla con mayor frecuencia. “Los pacientes diabéticos pueden perder la capacidad de generar erecciones si no se tratan adecuadamente, debido a los daños vasculares y neurológicos que produceâ€, explicó el especialista.
La disfunción eréctil asociada a la diabetes afecta aproximadamente a un 55 por ciento de los hombres mexicanos entre los 40 y 70 años de edad que la padecen. Asà también a ella se suman enfermedades renales, cardiovasculares e hipertensión arterial, el cáncer de próstata y cirugÃas de columna. El tabaquismo y el consumo de alcohol también pueden afectar el desempeño sexual en los varones.
En cuanto a la cultura de la salud sexual, el especialista dijo que en ocasiones a los hombres les cuesta hablar de este tema por falta de información adecuada, “ya que los hombres creen que no deben fallar, si fallan les debe dar vergüenza, y si ocurre se tensionan más, se ponen nerviosos y pueden presentar ‘ansiedad de desempeño’, con lo que se bloquea más la erección. Esto se convierte en un cÃrculo vicioso y crea inseguridadâ€, detalló.
El estrés y la depresión también pueden ocasionar disfunción eréctil, por lo que si se presentan estas afectaciones emocionales es importante que busquen apoyo médico y psicológico en su ClÃnica de Medicina Familiar del ISSSTE.
Desde el punto de vista de la Organización Mundial de la Salud (OMS) “la salud sexual es un estado de bienestar fÃsico, mental y social en relación con la sexualidad. Requiere un enfoque positivo y respetuoso, asà como la posibilidad de tener experiencias sexuales placenteras y seguras, libres de toda coacción, discriminación y violenciaâ€, por lo que su disfrute tanto para hombres como para mujeres es un componente es esencial de vida.