Por: Juan José Rosales Gallegos
Morelia, Michoacán 20 de agosto 2021.- Entre los grupos del crimen organizado que operan en Michoacán uno se distingue por actuar de forma absolutamente impune, cobijados por el manto protector de autoridades estatales y federales. El cártel de “los normalistasâ€, es una organización delictiva sin un liderazgo visible, pero que agrupa a cientos de jóvenes de varios estados del paÃs y, año con año se renueva sumando nuevos reclutas, principalmente de comunidades en extrema pobreza.
Las actividades criminales que los llamados, “normalistas†cometen, siempre en concurso para delinquir, son variadas: robo, secuestro, vandalismo, lesiones, bloqueo de vÃas de comunicación, entre otros. Operan en varias regiones de la entidad, principalmente en la capital del estado dónde se encuentra su guarida más grande, las instalaciones de la Escuela Normal Rural, Vasco de Quiroga, en la tenencia de TiripetÃo.
Sin distinción cometen sus fechorÃas. Lo mismo pueden saquear un camión repartidor de cerveza o refresco que despojar de sus pertenencias a pasajeros de un autobús; desvalijar un vehÃculo distribuidor de abarrotes o robar medicamentos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
El miércoles 28 de julio del presente año, minutos después de las 7:30 de la mañana, una camioneta marca Dodge modelo 2002 caja cerrada, del servicio público federal, fue detenida cuando circulaba la carretera Morelia-Pátzcuaro a la altura del poblado de TiripetÃo. Un grupo de 20 jóvenes encapuchados se cruzaron en la rúa y de inmediato rodearon el vehÃculo; interrogaron al chofer que les respondió transportaba medicamento delicado que pertenecÃa al IMSS y requerÃan de refrigeración, la respuesta de los encapuchados fue bajarlo violentamente del vehÃculo y llevárselo.
El chofer se comunicó con el responsable de la empresa transportista que de inmediato se presentó en el lugar. Ambos sabÃan perfectamente dónde se encontraba la camioneta y la carga, “fuimos a la normal (escuela, sic), porque los normalistas son los que bloquean la carretera y secuestran vehÃculos, y al llegar a la normal ya habÃan sacado la unidad, es decir, se encontraba afuera de la normal pero vacÃaâ€, según relatan.
Luego, acompañados por “autoridadesâ€, el representante de la empresa y chofer pudieron ingresar a la escuela (sic): “El medicamento lo tenÃan resguardado bajo llave, pero al momento de estarlo cargando a la camioneta los normalistas, quienes estaban encapuchados, empezaron a abrir las cajas y sacar diferente medicamento. Después nos dejaron salirâ€, concluyen.
De este robo, nada ha dicho la FiscalÃa General de la República o el Instituto Mexicano del Seguro Social; tampoco la FiscalÃa del estado o la secretarÃa de educación local, de la cual depende el inmueble en el cual, un dÃa y el otro también, se delinque. Mientras las autoridades callan, el cártel de “los normalistasâ€, siguen operando con total impunidad.
