Humberto Urquiza MartÃnez
El pasado 20 de abril, el IEM aprobó una lista de casi 7500 candidatos (propietarios y suplentes) postulados por partidos polÃticos, coaliciones, candidaturas comunes y de forma independiente para la renovación de 40 diputados locales que integran el Congreso Local y de 112 Ayuntamientos del Estado (además de Cherán, cuya elección desde 2011 se hace mediante el sistema de sistema normativo indÃgena).
A partir de esa fecha, y hasta el 14 se mayo, esas personas que fueron aprobadas como candidatos, no podrán hacer actos vinculados con el proceso electoral, ni mucho menos, llamar al voto. Será hasta aquella fecha, que se puedan llevar a cabo actos de campañas y, por tanto, podrán ofrecer a la ciudadanÃa las propuestas que puedan ser atractivas para la población, y logren con ello, sean apoyados mediante el voto. Esas candidaturas se convertirán, para los que resulten ganados, como los representantes polÃticos, figura que, en los últimos años, se ha alejado de la visión ideológica, lo que impacta de forma negativa en el ejercicio del poder, toda vez que cuando los candidatos obtienen el triunfo, no existe claridad de hacia donde quieren llevar el gobierno, lo que deja en incertidumbre a la sociedad respecto del sentido de las acciones de los integrantes del gobierno.
Sin embargo, la afectación no solamente se queda en el ejercicio del poder, sino en el impacto en los procesos electorales, ya que la ausencia de ideas claras sobre las cuales se puede identificar a candidatos y partidos polÃticos está generando falta de claridad del votante que, si de por si ya cuenta con diversas confusiones en la elección de los mejores perfiles por la falta de motivación y cultura polÃtica, generar ambientes de ausencia de definición polÃtica del gobernante, en nada ayuda.
La falta de una ideologÃa dirige invariablemente a la incongruencia polÃtica, ya sea con el hecho de que los candidatos participan en diversos partidos polÃticos, o bien, con las decisiones que se toman en el ejercicio de la función pública como gobernante. En otras palabras, la ideologÃa ayuda a generar certeza en la sociedad, en tanto se sabe puntualmente, hacia dónde va el discurso y las acciones del partido polÃtico, del candidato e inclusive de los gobiernos.
Cuando los actores polÃticos no tienen una ideologÃa definida o bien, no se sienten comprometidos con ella, sus actos se alejan de la racionalidad y la lógica mÃnima que deben de tener los polÃticos, lo que genera incertidumbre por ir en contra de lo que serÃa “lógico†a partir de una visión ideológica.
Es asà como el vacÃo de ideologÃa o de compromiso con ella, solamente genera acciones alejadas de lo normal y provocan que la sociedad no tenga claridad hacia donde va su gobierno. Esperemos que cada partido polÃtico se preocupe más por construir una ideologÃa que manifieste claramente la intención de los gobiernos que emanan de ellos y generen condiciones de gobernabilidad.
Esperemos que estos candidatos que se registraron tengan claro qué quieren y hacia dónde quieren ir, pero, sobre todo, que tengan claro hacia donde quieren llevar a Michoacán, más allá de sus intereses personales.