Propone Juan Figueroa Gómez Ley para la protección del arbolado urbano en Michoacán

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Morelia; Michoacán, 24 de noviembre de 2017.- A fin de que Michoacán cuente con un nuevo marco normativo que salvaguarde el arbolado urbano, logrando reducir todo tipo de práctica que deteriore el mismo, y así garantizar a los habitantes de esta entidad un medio ambiente adecuado, el diputado Juan Figueroa Gómez presentó al pleno de la LXXIII Legislatura local una iniciativa de Ley para la Conservación y Protección del Arbolado Urbano del Estado.

La nueva ley que plantea dijo es necesaria para el desarrollo de la entidad, así como la aplicación de un ordenamiento, que establezca los requisitos técnicos, las condiciones y requerimientos necesarios para ejecutar el manejo y tratamiento del arbolado urbano en el estado.

Con dicha ley se establecen obligaciones para las autoridades, empresas privadas y públicas y los particulares, que reconozca los diversos e importantes beneficios que el arbolado, ejercen sobre la vida cotidiana de los habitantes del estado.

El diputado local por el Distrito de Huetamo, al hacer uso de la tribuna de la LXXIII Legislatura Local mencionó que es necesario reforzar la concientización sobre la necesidad de conservar y proteger los ecosistemas.

Juan Figueroa Gómez mencionó que es necesario dotar al arbolado urbano de una protección que, si bien es cierto ya existe en la normativa propia de algunos municipios de nuestro estado, asegure un tratamiento uniforme a toda su variedad tipológica, promoviendo la adopción de medidas y la utilización de instrumentos que conduzcan a ese objetivo.

Puntualizó que el arbolado urbano en nuestro estado, se ve afectado en su composición, cobertura y distribución por un cúmulo de procesos socioeconómicos, así como por el ambiente que le rodea y del que es parte, afectando directa o indirectamente a la población y medio ambiente urbano.

En nuestro estado, resaltó existen árboles con un número considerable de inclinación que corren el riesgo de desplomarse, con raíces agresivas que levantan planchas de concreto y muros, árboles que presentan ramas débilmente unidas, plagadas, con exceso de peso, que obstruyen señalamientos, pasos peatonales y vehiculares, entre muchos otros y que en algunos casos estos árboles constituyen ya un problema e incluso un riesgo para la población, lo que ha conducido a que se recurra a la poda o al derribo del árbol y en menor medida al trasplante.

“El arbolado urbano es víctima de podas inmoderadas y derribos injustificados, que carecen de especificaciones técnicas, que se realizan en muchas ocasiones de manera clandestina, atribuibles al desconocimiento, a la negligencia social e institucional, así como a la gran demanda de servicios públicos relacionados con la infraestructura urbana, tales como líneas de conducción aérea y subterránea, luminarias, señalamientos de tránsito, entre muchas otras que interfieren con el desarrollo y crecimiento de los árboles”.

Por lo anterior, puntualizó que es necesario este ordenamiento, por lo que confió que una vez que las comisiones inicien con su estudio y análisis pueda dictaminarse de manera favorable.