La revancha de Fausto Vallejo y los hijos perdidos del Virrey Castillo… El PRI, perdido en Morelia

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Morelia, Michoacán a 17 de julio de 2017.- A pesar de que el auditorio no se llenó, el evento fue un golpe de autoridad que pone en camisa de fuerza al Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Morelia. Luego de los desprecios que el líder nacional del tricolor, Enrique Ochoa, dirigió a Fausto Vallejo, el colmilludo político contrataca mostrando parte de su músculo, movilizando a cientos de personas en torno a una asociación civil llamada, Agenda Morelia 20-30 A.C. Es la revancha.

Según los organizadores, esta nueva A.C. está conformada por más de 2 mil morelianos de 400 colonias y 14 tenencias del municipio; a la misma se suman también 70 asociaciones y organizaciones sociales de comerciantes, transportistas, profesionistas, ganaderos, etc.

En todo momento Fausto Vallejo Figueroa mostró que tenía pleno control del evento. Apareció sonriente en medio de los asistentes usando una camisa blanca, primer mensaje de su apartidismo. En el séquito que lo acompañaba no había grandes figuras o cuadros distinguidos del PRI, sólo líderes de colonias o asociaciones; la fuerza de los de abajo que ahora sueñan con la posibilidad de ser los de adelante.

No solamente construye, destruyendo al PRI en Morelia, Fausto también mueve sus piezas en otros institutos políticos, extendiendo su manto al Partido Verde, a través de Ernesto Núñez Aguilar, y al Partido Encuentro Social con la presencia de Javier Valdespino en la dirigencia estatal. La fuerza (por llamarla de alguna forma) de Vallejo Figueroa al interior del estado es casi inexistente, pero en Morelia, se está mostrando como el factor de decisión. Intuyendo, lo que seguirá, ahora se le verá en público acompañado por personajes de otros partidos para darle mayor contundencia a su mensaje.

Cuando los traidores abrieron los ojos, vieron las fauces del dinosaurio sobre sus cabezas (con permiso de Monterroso); siempre estuvo ahí. Daniela de los Santos, Eligio Cuitláhuac y Marco Polo Aguirre, hace unos meses soñaban con despachar desde el palacio municipal, hacerlo como su maestro Fausto lo ha hecho cuatro veces. Para lograrlo, apuñalaron por la espalda a su padre político y se entregaron a los brazos de Alfredo Castillo, que los sigue manipulando; son las marionetas del virrey.

Uno de los objetivos de este manotazo en la mesa es destronar a los traidores y exhibirlos en su justa dimensión, mostrar que las huestes de Castillo no son nadie en la capital michoacana.

¿Qué hará el PRI? ¿Permanecerán en silencio observando cómo, poco a poco, la derrota llega a su puerta? Enrique Ochoa irá corriendo a jugar golf al campo de Altozano, a buscar a su gurú, para que lo ayude y le indique que es lo que debe hacer. Pero, ¿que estará pensando Víctor Silva? Al final, la derrota será para él.

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