Campañas electorales, el primer banderazo

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Por: Humberto Urquiza Martínez

Morelia, Michoacán, 4 de abril de 2018.- A partir del 30 de marzo, iniciaron las campañas electorales federales, dando pauta al primer banderazo para que los candidatos a cargos de elección popular en lo federal se acerquen a los votantes y los convenzan de que voten por ellos. Sin duda la esperanza es que las propuestas sean las que irradien el debate electoral, sin embargo, la prospectiva puede ser adverso a ese escenario.

La renovación del titular del ejecutivo federal se convierte en el cargo a obtener, por lo que significa dicho cargo en el sistema político mexicano, ya que tiene la operación de programas sociales, la administración de bienes públicos, la realización de obra pública, y el control del camino hacia donde hay que ir a partir de una visión ideológica política que tiene la persona que ocupe la Presidencia. Sin embargo, la elección del próximo 1 de julio tiene, también, la elección de 128 senadores y 500 diputados federales, que en conjunto se encargarán de acompañar las decisiones de ejecutivo federal. En los últimos años, el Congreso mexicano ha estado integrado por partidos políticos que no tienen mayoría y que, por tanto, se ven obligados a lograr acuerdos parlamentarios. El gobierno emanado de elecciones competitivas ha generado los gobiernos divididos en los cuales, el cogobierno requiere de los mejores perfiles y en donde los integrantes del parlamento mexicano se convierten en fundamentales en la gobernabilidad y la gobernanza.

La democracia mexicana pasa en gran medida por los acuerdos parlamentarios y la posición que tomará el ejecutivo frente al poder legislativo. Con la reforma de 2014, se incorporó una novedad en el diseño institucional, que pretende sacar adelante la existencia de los gobiernos divididos para darle eficacia y eficiencia gubernamental, los gobiernos de coalición. Dicho mecanismo de gobierno se traduce en los acuerdos entre partidos políticos que tengan representación al interior del Senado de la República y aquel cuyo candidato gane la elección del ejecutivo federal, con el objetivo de compartir las carteras del ejecutivo federal a cambio de apoyo parlamentario y lograr mínimos de apoyo que garanticen mayorías en el Congreso Federal. Con la elección en proceso, tendremos un gobierno de mayoría en el que el ejecutivo tendrá mayoría de su partido en el Congreso, o quizá, un gobierno de coalición, en ambos casos, se podrá contar con la oportunidad, casi histórica, de darle cabida al fin de la transición democrática que requiere de gobiernos con mayor fuerza legislativa.

Por ello, el primer banderazo electoral tiene tanto en la elección presidencial como parlamentaria, un factor determinante en la decisión fundamental para el funcionamiento del gobierno en los siguientes 6 años y principalmente para nuevos modelos de gobernabilidad. En un segundo momento, esperaremos en Michoacán, el segundo banderazo, las campañas electorales locales para renovar los 112 Ayuntamientos (dejando a Cherán en otro procedimiento) y los 40 diputados locales.